Cirugía oculoplástica cosmética y funcional
Cirugía oculoplástica cosmética y funcional

Blefaroplastia inferior: bolsas y ojeras

Las cirugía de párpados que se presentan tanto en los párpados superiores como, más a menudo, en los inferiores, se producen por el debilitamiento de las estructuras de contención de la grasa orbitaria (que rodea el ojo) y ligamentos que mantienen los párpados en su posición. Ello hace que la grasa normal que rodea al ojo avance más allá del reborde orbitario inferior provocando la convexidad que llamamos bolsas.

Síntomas del debilitamiento de los párpados

Blefaroplastia inferior bolsas Barcelona
Las bolsas se observan a simple vista. Algunos pacientes las notan, también, dado que aquellas que surgen en los párpados superiores dificultan su visión.

Causas de bolsas

Los párpados presentan una anatomía compleja y una función delicada. Estos tejidos protegen los ojos y definen la apariencia estética facial.

La edad, la genética y los factores ambientales provocan la aparición de abultamientos. La piel pierde elasticidad y el tabique orbitario se debilita. Este proceso permite que la grasa orbitaria sobresalga en el párpado superior e inferior.

En ciertos pacientes, las intervenciones estéticas previas causan estas deformidades.

Muchos pacientes operados anteriormente sufren alteraciones exageradas en su expresión facial.

Otras personas presentan retracción del párpado inferior y muestran la esclera blanca bajo el ojo. Esta complicación altera la curvatura lateral e impide el cierre ocular correcto, generando problemas en la córnea.

Este riesgo aumenta en pacientes con síndrome de ojo seco que usan lágrimas artificiales. Una sobrecorrección quirúrgica empeoraría su salud ocular.

La blefaroplastia busca mejorar la estética de la mirada sin alterar la función protectora de los párpados.

El cirujano oculoplástico domina la anatomía ocular para proteger la visión del paciente. Además, el especialista cuenta con experiencia en la reparación de cirugías previas y secuelas complejas.

Tratamiento para bolsas y ojeras

Para abordar el párpado inferior en la mayoría de los casos se emplea un acceso transconjuntival (por la parte interna) lo que permite evitar cicatrices visibles. En muchas ocasiones, y siempre dependiendo de los cambios que presente el paciente, se combinan estas cirugías con procedimientos que tratan las arrugas y la textura de la piel.

Cirugía de Párpados – FAQ

Sí, es muy importante identificar, respetar y mantener los rasgos masculinos tras la intervención. Parte del objetivo de esta intervención es “aligerar” el aspecto periocular sin que sea evidente que se ha realizado una operación.

Habitualmente, y como en toda intervención, hay una fase de inflamación activa que alcanza su máximo aproximadamente 48 horas después de la intervención. Durante este periodo se pide al paciente que aplique frío a la zona operada para disminuir el grado de inflamación máxima, y haga reposo relativo. Tras este periodo, la inflamación empieza a resolverse y el paciente puede volver, de forma gradual, a sus actividades cotidianas. La inflamación se resolverá dependiendo de la reacción del propio paciente a la intervención y al grado de hematoma, el cual puede estar presentes hasta 2 semanas tras la intervención. No se recomienda realizar deporte hasta transcurridas las 2 semanas.

La intervención no es dolorosa. Se realiza bajo anestesia local además de sedación intravenosa con monitorización a cargo de un médico anestesiólogo. El anestesiólogo administra una dosis controlada de sedantes para lograr que el paciente no se sienta dolor durante la aplicación de la anestesia local y este tranquilo y relajado durante toda la intervención. Una vez concluida, y tras finalizar el efecto de la anestesia tampoco suele haber dolor.

Antes de someterte a una cirugía de párpado se recomienda someterse a una exhaustiva revisión oftalmológica.

Ello detecta problemas oculares que pueden ser causa de un resultado indeseable. Aquellos pacientes que tienen ojos secos o alteraciones en la posición de sus párpados, pueden ser tratados en forma conjunta de estos problemas.

La cirugía de párpados no corrige las patas de gallo. Para esa alteración puede utilizarse la toxina botulínica, que suaviza las arrugas que se producen al sonreír, o bien tratamientos de “peeling” facial y periocular para disminuir las arrugas estáticas. Estos tratamientos adicionales se pueden realizar en el momento de la blefaroplastia.