Ácido Hialurónico
Los rellenos inyectables con ácido hialurónico, tienen como objetivo restaurar la pérdida de volumen que se produce por la atrofia que sufren los tejidos con el paso del tiempo.
Con el uso de estas substancias se restaura la armonía entre las diferentes zonas faciales y se corrige el DESCENSO que se produce en diferentes partes de la cara por la aparición de dicha atrofia.
Los resultados son visibles a los pocos minutos del tratamiento.
Las inyecciones se realizan en la consulta y la recuperación es inmediata aunque existe el riesgo de aparición de leves hematomas dependiendo de la zona tratada.
El paciente nota los resultados del ácido hialurónico a los pocos minutos del tratamiento.
El especialista aplica las inyecciones en la consulta y la recuperación es inmediata, aunque pueden aparecer leves hematomas según la zona tratada.
El ácido hialurónico es una sustancia que el cuerpo humano produce de forma natural. El laboratorio lo crea mediante biosíntesis, por lo que los pacientes no necesitan una prueba de alergia antes del tratamiento.
Uno de los principales beneficios del relleno es que sus resultados duran más que otros reductores de arrugas, como el colágeno o las inyecciones de grasa.
Los riesgos son pocos, ya que los materiales del relleno se producen de forma natural en el cuerpo humano y no suelen provocar alergias. Puede aparecer una leve inflamación en el punto de inyección, pero esto es normal y desaparece rápido tras el tratamiento.
Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, y los pacientes con el sistema inmunológico debilitado, no deben recibir tratamientos con relleno.